Por Cecilio Panella
Después de casi tres años de impulsar una política de desmalvinización, el presidente Javier Milei anunció sanciones para empresas petroleras que operen en Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.
Utilizando la cadena nacional, el Presidente denunció el inminente avance del proyecto británico Sea Lion para extraer petróleo en el Atlántico Sur y acusó a Londres de violar sistemáticamente los mandatos de la ONU.
Se trata del mismo Milei que se declaró admirador de la ex primera ministra británica Margaret Thatcher (que condujo la guerra contra la Argentina en 1982), y el mismo Milei que reivindicó el derecho a la autodeterminación de los Kelpers, una población implantada por los británicos en las Malvinas.
Malvinas, una “causa sagrada”
Ahora, sobreactuando la defensa de la soberanía argentina sobre las islas, y pensando en la reelección en 2027, manipula una causa nacional que nunca había tenido en cuenta desde que habita la Casa Rosada.
Malvinas se convirtió para Milei en “la causa sagrada” recién cuando el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, decidió usar la disputa entre Argentina e Inglaterra como instrumento de presión sobre su aliado, el Reino Unido.
La explotación ilegal de hidrocarburos en Malvinas está próxima a comenzar por parte de la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, en la cuenca norte de las islas.
El marco normativo contra las empresas que Milei anunció que va a aplicar ya existe (leyes sancionadas en la gestión de Cristina Fernández de Kirchner), pero el gobierno lo desestimó en sus casi tres años de gestión.
Sobre la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, se trata de un proyecto del gobierno de Alberto Fernández que la administración libertaria desactivó.
Ahora lo reflota con la intención de complacer a Estados Unidos, que está interesado en poder supervisar esa base y utilizarla en el marco de su política de seguridad continental y su guerra contra el narcoterrorismo.
Para eso Milei anunció que creará un Consejo de Seguridad Nacional para fortalecer la política de seguridad nacional y garantizar su aplicación de forma transversal.
Lo dicho, todo en sintonía con el concepto de Seguridad Nacional hemisférica de Estados Unidos. La llamada “Doctrina Donroe” (oficialmente denominada Corolario de Trump a la Doctrina Monroe).
Fútbol malvinero
El 15 de julio pasado, por las semifinales del Mundial de fútbol, la selección nacional derrotó a Inglaterra por 2 a 1 (como con Diego Maradona en 1986), en un partido que arrancó perdiendo y dio vuelta con dos asistencias de Lionel Messi, para los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Instantes después de esa histórica victoria, los jugadores (encabezados por Giovanni Lo Celso) desplegaron sobre el terreno de juego una bandera que fue arrojada desde la tribuna con la frase “Las Malvinas son argentinas”.
El gesto recorrió el mundo: el hecho de ver a los futbolistas argentinos expresarse contundentemente sobre el reclamo de soberanía generó un gran impacto y puso a la causa Malvinas en boca de todos.
El presidente Milei fue crítico de esta acción de los futbolistas.
Chile ambiguo
Una nueva ruta marítima entre Punta Arenas (Chile) y Puerto Argentino (Malvinas) amenaza con convertirse en un nuevo cortocircuito diplomático entre Argentina y Chile.
El alcalde de la ciudad chilena, Claudio Radonich, salió a defender la iniciativa y eligió una fórmula contundente para quitarle peso político: “Es un acuerdo entre privados”.
La frase resume la estrategia del funcionario; presentar el proyecto como una operación comercial entre empresas y no como una decisión vinculada con la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas.
El tema estalló el mismo día que Milei visitó Chile y se reunió con su par derechista José Antonio Kast, quien reafirmó la cooperación entre ambos países y el respaldo chileno a la posición argentina sobre la cuestión Malvinas.
Rechazo inglés
El ministro de Defensa, Wes Streeting, reaccionó ante el discurso de Milei y afirmó que las Islas Malvinas “son británicas” y que el compromiso de su país con sus habitantes es “absoluto e inquebrantable”.
“Las Falklands son británicas porque los habitantes de las Falklands eligen ser británicos”, dijo Streeting. Asimismo remarcó: “Las declaraciones de Milei dicen más sobre la política interna de la Argentina que sobre las islas”.
Por su parte el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, dijo que “las islas son británicas y seguirán siéndolo porque esa es la posición abrumadora de los isleños”.
El funcionario del gobierno laborista de Andy Burnham insistió: “Su derecho a la autodeterminación es primordial, fundamentado en el derecho internacional, y lo defenderemos con firmeza”.
En tanto, las petroleras que operan en Malvinas le respondieron a Milei y aseguraron que las sanciones no frenarán el proyecto
Navitas y Rockhopper.
“La sociedad opera en virtud de licencias petroleras válidas, otorgadas legalmente por el gobierno de las islas, un territorio británico de ultramar autónomo, y con el pleno y continuo apoyo del gobierno del Reino Unido”, indicaron en un comunicado.
Vaca Muerta
El canciller Pablo Quirno aseguró que las empresas que participen de operaciones en Malvinas no podrán hacerlo en Vaca Muerta y “van a tener que decidir”.
Sostuvo que las empresas deberán resolver “si operan en Malvinas, en una zona disputada con una legalidad incierta, o vienen a la Argentina a hacer su negocio”, donde —según señaló— existen reglas claras, previsibilidad y oportunidades en distintos sectores.
La restricción no se limitará a las compañías petroleras que intervengan directamente en los proyectos, sino que también alcanzará a aquellas que presten servicios financieros, logísticos, aseguradores o vinculados con la actividad energética.
Además, Quirno negó que las medidas anunciadas por el Gobierno hayan sido acordadas con Estados Unidos. Difícil creerle. No son pocos los que opinan que el interés de Milei es entregarle el petróleo a Trump, en principio el de Vaca Muerta, y ¿en un futuro también el de Malvinas?
A todo esto, el Foro Patriótico y Popular expresó que “nadie, medianamente serio, puede creer que Milei y su gobierno se han vuelto nacionalistas y malvineros. Toda su política va en sentido contrario”.
Agregó que “las medidas de las que habla el libertario no tienen ningún efecto real. Es oportunismo electoralero”.
El Foro Patriótico y Popular afirmó que “el contrabando principal en el discurso de Milei es la imposición de un Consejo de Seguridad con amplios poderes, en el marco del Escudo de las Américas que Milei-Presti firmaron y que reintrodujo en la Argentina la política de seguridad interna como la practicada durante décadas por distintas dictaduras militares. Consejo de seguridad + Consejo de las Américas + Socio global de la OTAN”.-

